La imagen partirá hoy a las 20:30 horas desde nuestra Parroquia, donde tendrá lugar el desagravio a cargo de Carlos Muñoz Salazar, tesorero de la Cofradía.
La estampa de su salida es ya una de las más esperadas de la Semana de Pasión de Melilla. El Cristo asomando por la puerta del templo a hombros de los portadores vestidos con túnicas negras y fajín rojo. Es el instante en que el silencio se hace dueño de la Plaza de las Culturas, el público contiene la respiración y la emoción se refleja en los rostros iluminados por el atardecer.
Apenas cinco minutos después, a las 20:35 horas, llegará el desagravio, uno de los momentos clave de la estación de penitencia. Un acto breve, pero muy emotivo para la hermandad. Este año le pondrá voz Carlos Muñoz Salazar, tesorero de la junta de gobierno y hermano muy vinculado a la cofradía.
El trono que sostiene al Señor no pasa desapercibido. Es sobrio. Elegante. Con esa estética clásica que no necesita excesos. Fue realizado en 1999 por los artesanos José María Jiménez Guerrero y Diego Fernández Rodríguez, y restaurado en 2022 por Bárbara Botello Bandera.
Porque hablar de Jesús Humillado es hablar de la Real Cofradía Castrense de Nuestro Padre Jesús Humillado y María Santísima de la Piedad. De disciplina, de fe y de comunidad. De militares, cuerpos de seguridad y civiles caminando juntos. De una hermandad que, sin estridencias, ha sabido crecer.
Hoy Melilla volverá a comprobarlo. En la calle, en silencio y muy cerca.

