CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO

  • La celebración de vuestra boda es para nosotros muy importante, por lo tanto, con el fin de hacerlo lo más inolvidable posible. Rogamos que, durante la celebración, se guarde por parte de los novios, padrinos e invitados el respeto que la Parroquia, como lugar sagrado merece. Os pedimos también puntualidad ya que, además de vuestra boda, la Parroquia tiene otros compromisos que debe cumplir.
  • Los coros o grupos que intervengan en la celebración deberán también atenerse a estas normas: el coro o grupo ocupará el espacio que se le señale dentro del lugar de la celebración y asistirá con el debido respeto y orden a la celebración. Deberá comunicarse previamente a la Parroquia el repertorio musical.

«La alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo Nuestro Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados.»
Catecismo de la Iglesia Católica, 1601
A los novios que desean contraer el Sacramento del Matrimonio en la Parroquia Castrense de Melilla

Queridos novios:

Deseo felicitaros, en primer lugar, por el enlace matrimonial que proyectáis celebrar en esta Parroquia Castrense de la Inmaculada Concepción de Melilla, desde este instante, me pongo a vuestra disposición, para colaborar con vosotros, y ayudaros a que ese día resulte inolvidable.

A la hora de preparar vuestro matrimonio, os informo sobre algunos aspectos que debéis tener en cuenta. Permitidme, por tanto, unas indicaciones para ayudaros a preparar este momento tan especial:

Requisitos previos:

  • Deberéis cumplimentar y hacerme llegar la solicitud que encontraréis más adelante, indicándonos la fecha de vuestra celebración y los datos de contacto. 
  • Debéis acudir a vuestras Parroquias para que formalicen vuestro expediente matrimonial o si lo deseáis podréis confeccionar el expediente en nuestra parroquia. Os informaremos sobre los documentos que debéis aportar y sobre los efectos canónicos y civiles de vuestro matrimonio. Al menos tres meses antes de la fecha de la boda debéis poneros en contacto con nosotros. 
  • Contactaréis también con un sacerdote que presida vuestra celebración de manera que esté disponible para vosotros ese día, con él prepararéis y ensayaréis la ceremonia.
¿Cuál es el designio de Dios sobre el hombre y la mujer?

Dios, que es amor y creó al ser humano por amor, lo ha llamado a amar.

Al crear al hombre y a la mujer, los ha llamado en el Matrimonio a una íntima comunión de vida y amor, de manera que “ya no son dos, sino una sola carne” (Mt 19,6).

Al bendecirlos, Dios les dijo:
“Creced y multiplicaos” (Gn 1,28).

El Matrimonio está ordenado por su propia naturaleza a:

  • La comunión y el bien de los cónyuges
  • La procreación y educación de los hijos

Jesús enseña que esta unión es indisoluble:
“Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre” (Mc 10,9).

A causa del pecado original, la unión entre el hombre y la mujer se ve amenazada por:

  • La discordia
  • La infidelidad

Sin embargo, Dios concede su gracia para vivir el Matrimonio según su designio original.

El Antiguo Testamento muestra cómo Dios educa progresivamente a su pueblo sobre:

  • La unidad
  • La indisolubilidad del Matrimonio

La alianza entre Dios e Israel prefigura la unión de Cristo con la Iglesia.

Jesucristo restablece el sentido original del Matrimonio y le da una nueva dignidad como sacramento.

Se convierte en signo del amor de Cristo por la Iglesia:
“Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo ama a la Iglesia” (Ef 5,25).

No, el Matrimonio no es obligatorio para todos.Algunas personas son llamadas a vivir:

  • La virginidad
  • El celibato por el Reino de los cielos

Renuncian al Matrimonio para dedicarse plenamente a Dios, siendo signo del amor de Cristo.

El Matrimonio es un acto público en la Iglesia. Se celebra en presencia de un sacerdote o testigo autorizado y/u otros testigos

Es la decisión libre de un hombre y una mujer de entregarse mutuamente para siempre. Para que sea válido, debe ser libre,consciente y sin coacción ni violencia.El consentimiento es lo que constituye el Matrimonio.

Cuando uno de los esposos no es católico, la Iglesia contempla distintas situaciones que requieren una autorización específica. Si se trata de un matrimonio entre un católico y un bautizado no católico, es necesaria la licencia de la autoridad eclesiástica; en cambio, si el matrimonio es entre un católico y una persona no bautizada, se requiere una dispensa para que sea válido. En cualquier caso, es fundamental que ambos cónyuges acepten los fines y propiedades esenciales del Matrimonio, y que el cónyuge católico asuma el compromiso de conservar su fe y de procurar el Bautismo y la educación cristiana de los hijos.

El sacramento del Matrimonio establece entre los cónyuges un vínculo permanente y exclusivo que es confirmado por Dios mismo. Cuando el matrimonio es válido y ha sido consumado entre bautizados, no puede ser disuelto. Además, este sacramento concede a los esposos la gracia necesaria para vivir su vocación conyugal en santidad, fortaleciendo su amor y ayudándoles a acoger y educar a sus hijos de manera responsable.

Existen conductas que contradicen gravemente la esencia del Matrimonio y su significado profundo. Entre ellas se encuentran aquellas que rompen la fidelidad, la unidad o la apertura a la vida, como el adulterio, la poligamia, el rechazo de la fecundidad o el divorcio. Todas estas situaciones desvirtúan el compromiso adquirido y se oponen al carácter indisoluble del vínculo matrimonial.

La Iglesia admite la separación física de los esposos cuando la convivencia se vuelve prácticamente imposible por diversas circunstancias. No obstante, siempre procura la reconciliación entre ellos y recuerda que, mientras el vínculo matrimonial siga siendo válido, no es posible contraer una nueva unión, salvo que el matrimonio haya sido declarado nulo por la autoridad eclesiástica competente.

La Iglesia, fiel a las enseñanzas de Cristo, no puede reconocer como válido el matrimonio de quienes, estando divorciados, han contraído una nueva unión civil. Sin embargo, no los abandona, sino que les ofrece acompañamiento pastoral, invitándoles a mantener una vida de fe a través de la oración, la caridad y la educación cristiana de los hijos. Debido a su situación, no pueden acceder a ciertos sacramentos ni asumir determinadas responsabilidades dentro de la comunidad eclesial mientras esta situación persista.

La familia cristiana es llamada “Iglesia doméstica” porque en ella se refleja y se vive la esencia misma de la Iglesia. Es un espacio donde cada miembro, según su papel, participa en la vida de fe, convirtiéndose en una comunidad de amor, oración y crecimiento espiritual. Además, es el primer lugar donde se transmiten los valores humanos y cristianos, y donde los hijos reciben el anuncio inicial de la fe.

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Comunicado

Mañana, 8/12/2023 día de La Inmaculada Concepción, Patrona de Infantería, tendrá su misa únicamente a las 19:30h.

Muchas Gracias

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